La tasa porcentual anual promedio de una hipoteca fija a 30 años bajó al 6,93 % el martes 3 de noviembre, según las tasas que Zillow proporcionó a NerdWallet. Fue 14 puntos básicos menos que el día anterior y 17 puntos básicos menos que una semana antes. Un punto básico equivale a una centésima de punto porcentual.
A pesar del descenso más reciente, las tasas hipotecarias se han mantenido alrededor del 7 % desde septiembre y son aproximadamente un punto porcentual más altas que al comienzo de 2026. Las tasas pueden variar en respuesta a los informes de inflación, las cifras de empleo, las decisiones de la Reserva Federal, las noticias internacionales y los cambios en el mercado de bonos.
El informe de empleo de octubre, previsto para el viernes 6 de noviembre, es uno de los indicadores que se siguen esta semana. Un empleo estable o en mejora podría reforzar los argumentos a favor de otro aumento de la tasa de los préstamos a un día de la Reserva Federal en la reunión del 8 y 9 de diciembre. La Fed no fija directamente las tasas hipotecarias, pero los prestamistas pueden subirlas si prevén que aumentará la tasa de los fondos federales.
La Fed elevó esa tasa en septiembre. Mientras tanto, el índice de precios de los gastos de consumo personal (PCE) de septiembre, la medida de inflación preferida por el banco central, mostró una inflación anual del 3,6 %, frente al 3,4 % de agosto. El informe del PCE de octubre está previsto para el 25 de noviembre.
A los propietarios de vivienda que estén considerando refinanciar se les recomienda comparar su tasa actual con las ofertas disponibles y tener en cuenta los costos de cierre y el tiempo que tardarían en recuperarlos. Puede valer la pena considerar una refinanciación cuando la nueva tasa sea al menos entre 0,5 y 0,75 puntos porcentuales inferior a la actual. Con las tasas vigentes, esto podría aplicarse a prestatarios con tasas de alrededor del 7,43 % o más, aunque son pocos quienes se encuentran en esa situación.
Las cotizaciones hipotecarias varían según el prestatario y pueden depender de factores como la puntuación crediticia, la relación entre deuda e ingresos, el historial laboral, el pago inicial, el tipo de préstamo, la ubicación, el tipo de propiedad y el monto del préstamo. Las tasas anunciadas son ejemplos y pueden suponer un buen historial crediticio, un pago inicial elevado o puntos hipotecarios. Las cotizaciones también pueden cambiar antes de fijar una tasa, ya que los prestamistas ajustan sus precios en respuesta a las condiciones del mercado.
Fuentes: NerdWallet.